Deja de ser tu

Hoy salí a correr al amanecer como me recomendaron. Ni bien salgo de la casa había un olor terrible a marihuana. Pensé que venia de donde siempre, de la casa de nuestro vecino, pero mientras mas me acercaba a la escalera para bajar mas fuerte se hacia el olor. Cuando estaba a punto de bajar apareció la misma chica de la vez pasada pero esta vez con un vaso en la mano y caminando a duras penas. Inevitablemente esto me molestó y me fui con la idea de «acusarla» cuando regrese de correr.

Mientras iba a avanzando me di cuenta que me había salido de mi, de mi intención de pensar en positivo así que intente enfocarme en otra cosa y regresar al presente para disfrutar el día. Algo funciono pero creo que no del todo.

Cuando regreso a la casa Ceci se había despertado algo tensa o del mal humor. La verdad que no sabía que pasaba por su cabeza. Yo me puse a hacer lo mío y leer un poco de este nuevo libro que me había enganchado: Deja de ser tu.

El día anterior había terminado de sacarle copia a los reglamentos que me había prestado Martin así que le avise que se los iba a dejar en su casa. Me dijo que coordinemos la hora para encontrarnos y vernos un rato… y así fue.

Llegamos a casa y compartimos un rato y de toda la conversación me acuerdo de 2 cosas. la primera que hablábamos de nuestras intenciones profesionales y el me respondió: No se… yo estoy sobreviviendo como se pueda! PUM!!! Directo al subconsciente. Luego se me salieron algunas palabras como gran recomendación pero que en realidad ya no estaba aplicando. (Antes había funcionado lo que aconsejaba pero por algún motivo ya no lo estaba aplicando).

En la tarde Ceci reventó con un tema de su antiguo celular de Lima, creo que por un cobro que no tocaba o algo así. Le pregunté que si quería salir a caminar pero estaba explotando con el correo que estaba escribiendo y no quería hacer nada mas. Yo me fui a caminar un rato. Al regresar me pidió que la acompañe a comprar las cosas para su emprendimiento y en camino me animé a preguntarle que es lo que tenia en la cabeza. Claramente estaba molesta o algo frustrada. Nuevamente de toda la conversación me acuerdo la parte que dijo: Me molesta saber que es lo que tengo que hacer y no empezar. TOMA MIENTRAS! De nuevo otro puñal al subconsciente.

Esto me sacó de mi estado zen y me costo bastante regresar. Curiosamente, cuando íbamos a la casa de Martín, íbamos escuchando música y Ceci notó que esta vez mi mix se había mantenido en una misma línea, no tan aleatoria como de costumbre. Se me vino a la cabeza las canciones de Gondwana, un grupo peruano de reggae que escuchaba cuando estaba en la universidad.

En la noche salimos a comprar la lotería, por si acaso, pero yo seguía algo fastidiado, siguiendo con mi lucha interna para reconectar. Cuando pasamos de regreso entre el restaurante mediterráneo y Embarcadero 51 había música como de costumbre. Obviamente en el restaurante mediterráneo sonada música árabe y cuando me concentre en la música que había en Embarcadero 51 escuche la frase de Gondwana: Felicidad, es de ti y para siempre! Listo. Reconectado conmigo nuevamente.

Tengo que admitir que todo el día estuve luchando para que este no sea un día de mierda. Me costó pero creo que finalmente lo logré.

Al final del día me enganche nuevamente con el libro que estaba leyendo y entendí, explicado de una manera científica, que nuestros pensamientos terminan determinando nuestro carácter y finalmente dictan lo que somos.

A partir de hoy haré lo hasta lo imposible por mantenerme en alta vibración!