Dios perdona el pecado, pero no el escándalo

Yo crecí en un entorno católico “NO PRACTICANTE”.

Un entorno en donde la gente se peleaba por el estacionamiento de la iglesia para poder entrar primero y golpearse el pecho en primera fila, mientras gritaba a todo pulmón: “por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa…”.

Nunca me preguntaron si quería pertenecer a una religión. Simplemente me gané el título de católico casi por obligación. Y es que, en mi entorno, esto era casi una especie de requisito para ser buena persona. Había que cumplir los mandamientos a rajatabla —aunque no me hagan sentido—. Sin embargo, con la edad, algo fue cambiando.

Desde pequeño algo me quedó grabado:
“Dios perdona el pecado, pero no el escándalo”.

Es decir, podías cometer uno que otro pecado… pero solapa nomás, para que nadie se entere.

Creo que con esto ya quedó claro que crecí en una sociedad totalmente incoherente, llena de máscaras y apariencias, así que, cuando terminé las clases de religión en el cole, decidí irme alejando poco a poco de todo esto.

Pero hubo un pequeño problema: con eso también me desconecté de mi espiritualidad.

Antes pensaba que para hablar con Dios había que ir a un templo, confesarle mis pecados a un hombre “casi santo” que, al terminar de escucharme, me daba una receta de rezos para que Dios me perdone y me permita ser parte de su equipo nuevamente.

No, no es cuento. Así pensaba…

Pero —irónicamente—, gracias a Dios, con el tiempo me di cuenta que solo me querían sembrar control disfrazado de santidad. Así que empecé a preguntarme:

¿Acaso no puedo ser buena persona siendo como soy, con mis valores y defectos?

¿Cuál es la necesidad de aparentar ser un puto ser de porcelana?

Si Dios no comete errores, entonces… ¿por qué carajos me hizo como soy?

Luego de muchos años, por fin lo entendí.
No necesito adorar imágenes para encontrarme con Dios. Lo veo todos los días y en todos lados.

Y lo más importante: entendí que la espiritualidad no viene con dogmas.
La espiritualidad es algo que se encarna día a día y lo unico que busca es que te conviertas en un mejor SER HUMANO y logres relacionarte mejor con todo tu entorno —sobre todo cuando nadie te ve—.