Hoy, luego de salir a correr y meditar por la mañana, continué con la lectura del libro de Borja. Hablaba de muchas cosas interesantes. En resumen lo que entendí fue que existe una desconexión con nosotros mismos desde las épocas mas antiguas y esto se debe al entorno o al «sistema» en el que vivimos. Siempre estamos buscando el sentido de la vida por fuera, cuando es dentro donde debemos buscar. La espiritualidad no se entiende; Se vive!
Como a mediodía Rodrigo -mi primo- y Sonayi -su esposa- nos invitaron para juntarnos en un parque que esta muy cerca a la casa. Se llama Tree Tops Park. Estuvimos un par de horas con ellos aproximadamente y la pasamos super bien. Este es un parque inmenso rodeado de mucha naturaleza y niños felices por todos lados. Digo «niños» porque note alguno que otro adulto perdido en su mundo, perdiéndose las maravillas en su entorno.
Luego de ir a almorzar a Olenka -el restaurant peruano-, regresamos al parque para ver el sunset. Esta vez caminamos entre árboles inmensos y terminamos en una especie de muelle sobre un lago. Lo que vivimos ahí fue simplemente espectacular! Los Royos del sol se podían ver claramente filtrados por una gran nube blanca en el horizonte. El cielo se reflejaba en el gran lago lleno de plantas, peces y tortugas. Una postal imposible de dejar de apreciar. O por lo menos eso creí ya que se acercaron unos niños y al ver los animales en el agua gritaban de emoción. Una tortuga! Un pez! Un pájaro! Casi me pongo a gritar con ellos de la emoción porque yo también me sentía igual. Por el contrario, sus papas siguieron su camino y no se acercaban ni si quiera por curiosidad. Se me ocurrió voltear un momento y hacerle un gesto al padre como diciéndole: «ven hermano… solo un minuto, no te pierdas de esto» y el me miró, sonrió y tratando de convencer a su esposa empezó a caminar hacia donde estábamos. Sin embargo a los pocos pasos la bebé que llevaban en el coche empezó a llorar y decidieron seguir su camino hacia la salida. Nunca llegaron a ver lo que sus otros hijo y yo estábamos viendo. Me quede pensando: «Ya estaban aquí. Qué les costaba parar un minuto y ver esto?» y luego me puse a pensar que muchas veces yo también he hecho lo mismo.
Ya que he podido darme cuenta que no cuesta nada parar «unos minutos si es necesario» lo hare de ahora en adelante por que vale la pena totalmente!
Hoy siendo la primera semana con estos nuevos hábitos puedo afirmar que me han abierto los ojos y veo la vida de una manera totalmente distinta.
