Comunicación

Hoy, mientras corría, paré como de costumbre en el bebedero del parque y me atoré feo. No sé porqué pensé: Será por algo que tengo atracado y no quiere salir? Solté algunas palabras de las que me acuerdo solo «al César lo que es del César y a ti lo que es tuyo» (Esta frase ya venia de antes, de mi etapa de «locura») Como estaba un poco sin aire por el atoro empecé a caminar por el parque y vi a un hombre con su hija en el parque columpiándose, felices de la vida. No se como pero sentí su felicidad dentro mío. Dicen que el viaje no se trata de buscar nuevos paisajes, sino de mirarlos con otros ojos.

Llegando a la casa, mientras meditaba se me vino a la cabeza la idea de la comunicación, pero la comunicación efectiva, la que hace que el mensaje llegue de la mejor manera al receptor. Algo en mi interior hizo que me emocione tanto con esto -hasta las lágrimas- que sentí que por ahí va mi camino.

Luego de eso salí rumbo a Kendall para conocer a Mario y su socio -Los constructores de Mansiones de lujo-. Nos fuimos al taller que sería para su hijo y ahí nos conocimos. La verdad que todos ellos me parecieron muy buenas personas. Es posible que tengan su carácter pero eso no quiere decir que tengan buena vibra. La verdad que me gustó conocerlos. Curiosamente, cuando salía de la reunión con ellos en la casa que estaban terminando de construir en Pinecrest, FL, me encontré con un pavo real. Caminaba de lo mas tranquilo por esa zona y cuando se percató de mi presencia volteó a mirarme fijamente. Luego me entere que toda esa zona esta «plagada» de ellos.

En la tarde noche fuimos a la casa de Paloma y Fabricio y durante el camino iba conversando con Ceci sobre nuestras lecturas. La verdad que me gusta bastante estas conversaciones profundas, filosóficas o no se como llamarlas..

Ya en la casa de ellos conocí al Papa de Paloma. Un señor de 67 años muy hábil para los números y con una historia profesional interesante en Perú que ahora es cajero de un supermercado en una cuidad de EEUU. No llegué a entender bien su sentir pero había algo entre «es lo que tengo y me tengo que aguantar para comer» y «me gusta esta nueva experiencia de vida»

Al final de la noche, cuando nos despedimos, note que no era la persona que me habían descrito. Me pareció admirable que una persona de su edad se atreva a empezar todo nuevamente en una ciudad donde, sin ser «la mejor», acepto un trabajo que le decía «tienes para más pero te daré esto por el momento»

Algo me hizo pensar que él realmente busca un cambio, una mejora, pero sus creencias tan arraigadas en el fondo de sí no le permiten dar el siguiente paso. En fin, aprendí mucho de él y agradezco haberlo conocido!


Me pareció interesante lo que contaba Fabrizio de cuando estaba en el colegio y les obligaban a escribir un diario. Él estaba «molesto» porque mientras que él se esforzaba por «inventarse» algo para escribir en su diario, sus compañeros escribían cualquier cosa, incluso hacían solo garabatos y el profesor daba la tarea como cumplida.

Esto me hizo pensar en que a muchas veces no somos conscientes de los millones de experiencias que vivimos día a día, lo que hace que no les prestes atención y por lo tanto creas que solo fue un día mas