Hoy salí a correr nuevamente por la mañana. Esta vez si alcancé a ver la luna en mi camino así que me fui persiguiéndola mientras corría. Cuando llegue al lago, me encontré con una postal imposible de perderse. Me paré a mirar la luna mientras bajaba lentamente en el horizonte. La verdad que pensé que iba a bajar rápido, como el día anterior, pero esta vez tomo un buen tiempo. Tanto demoro en bajar que se me cruzaban pensamientos de: Apúrate, tengo que seguir corriendo! Pero luego observe mis pensamientos y dándome cuenta que no tenía ningún apuro en continuar corriendo, me dediqué a observarla y disfrutar el momento.
Cuando por fin se escondió seguí mi camino y ya hacia el otro lado me encontré con el sol que estaba detrás de una nube gorda y grande que hacia ver los rayos solares en el fondo del horizonte. Como ya había llegado a mi condominio, me senté un momento a contemplar este hermoso momento. El sol del fondo se reflejaba en el lago mientras los patos llegaban volando a este sitio. Como perderse estos momentos?!?!
Llegando a casa empecé a leer un nuevo libro, de Borja Villaseca titulado «las casualidades no existen». Por lo que leí hasta el momento va super interesante. Tiene varias frases que me dejaron pensando como por ejemplo:
- la importancia de la forma y el momento de transmitir un mensaje
- el peligro de no darse cuenta de la matrix en la que uno vive
- la arrogancia que uno pasa al creer que uno es lo que es y es imposible de ser de otra manera
Por la tarde fuimos a abrir una nueva cuenta en el banco Chase y por fin vimos que ya existimos en el mundo crediticio gringo.
En la tarde noche nos juntamos con los amigos de siempre y esta vez apareció una nueva pareja.
Inconscientemente escuchaba lo que trataban de decir y se notaban tristes de tener que haber dejado su hogar por culpa de un tercero. El hombre no se si por «chistoso» o «sarcástico» se notaba bastante dolido y desconectado con la vida.
Ahora que me pongo a pensar, definitivamente tengo la suerte de estar despertando realmente y poder apreciar lo bueno que la vida tiene para ofrecerme.
